¡Bienvenido!

roy velezHola amigos! es un placer poder extenderles un saludo por este medio. Como podrán saber, nuestro lema este año aquí en la Iglesia Bautista Colonial es “Comprometidos Con Nuestro Dios.”  Vivimos en un tiempo donde son escasas las personas que quieren comprometerse.

Es más, antes le huyen al compromiso. He platicado con personas que pudieran tener un mejor ingreso y una manera más cómoda de vivir para su familia. Sin embargo, porque la nueva posición que acompaña ese mejor sueldo, demandaría mayor compromiso, prefieren quedarse en la posición inferior ya que no están dispuestos a pagar el precio de un mayor compromiso. Una pareja que ha acordado vivir juntos sin casarse legalmente lo hace con la esperanza y a la vez con la duda de que esa union funcione. Como resultado, los dos, a nivel inconsciente, en vez de sentirse libres para darse el uno al otro sabiendo que van a ser recibidos y amados, terminan dejando la puerta abierta por donde, ante la posible amenaza, duda o cansancio, puedan “salir huyendo”. Por otra parte existen personas que prefieren asistir al templo y si se “sienten a gusto” continua asistiendo al templo pero sin unirse formalmente a la iglesia.

Pueden asistir por años pero al momento de sentir “presión” prefieren llevar su asistencia a otro lugar donde no se sientan tan comprometidos.

 

Estimado amigo, en la vida personal, familiar y de la familia extendida de la iglesia, existe un potencial de, seguridad, y gozo que solamente se pueden vivir y experimentar cuando haya un compromiso  serio y consciente. El compromiso no debe ser el “cucuy” del cual huimos aterrorizados. Antes bien, si dentro de la voluntad de Dios, un nuevo empleo, una iglesia o alguien nos abre la puerta y pone en nuestras manos el tesoro sagrado de sus de su confianza, de su compañerismo o de su corazón, lo único digno y responsable es corresponderle con nuestro compromiso y decisión por agradecer cada día esa entrega. Al mismo tiempo prometer con la ayuda de nuestro Señor, cuidarla, respetarla y celebrarla con todo el valor, la delicadeza

y el empeño de la cual seamos capaces.

 

Te invito a que nos acompañes mientras juntos como familias buscamos la ayuda de Dios y así entregarnos a un compromiso más serio con Él, así como con nuestros semejantes.

Atentamente, Roy Velez

Ez. 20:37